El Departamento de Seguridad Nacional celebró el fallo de la Corte Suprema como “una victoria para la seguridad del pueblo estadounidense”. “Que despeguen los aviones de deportación”, expresó la vocera de la agencia, Tricia McLaughlin.
Desde la administración Trump aseguraron que los ocho inmigrantes ilegales involucrados en el caso habían cometido “delitos atroces” en territorio estadounidense, entre ellos homicidio, incendio intencional y robo agravado.
El presidente Trump llevó el caso ante el máximo tribunal luego de que una corte de apelaciones en Boston se negara el mes pasado a revocar la orden del tribunal de primera instancia.












