El Gobierno de Costa Rica ha autorizado, por primera vez en la historia republicana, la extradición de dos ciudadanos costarricenses hacia los Estados Unidos. Ambos sujetos son requeridos por la justicia del estado de Texas, señalados como piezas clave en una compleja red de narcotráfico transnacional que desafió las fronteras del istmo.
Los imputados han sido identificados como Edwin López Vega y el exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, Celso Gamboa Sánchez. Ambos enfrentan cargos graves por conspiración para la fabricación, exportación y distribución de clorhidrato de cocaína hacia territorio estadounidense.

El caso de Gamboa Sánchez resulta especialmente alarmante para las instituciones del país; las investigaciones sugieren que el exfuncionario habría instrumentalizado sus influencias y contactos criminales forjados durante su cuestionada gestión como Ministro de Seguridad, un periodo que ya entonces estuvo empañado por señalamientos de vínculos con estructuras delictivas regionales. Según el pliego acusatorio, Gamboa habría facilitado la logística necesaria para coordinar los envíos de estupefacientes desde puertos costarricenses.
Por su parte, Edwin López, conocido en el mundo del hampa bajo el alias de "Pecho de Rata", es descrito por las autoridades como un operador logístico de alto nivel. Con un amplio historial delictivo y antecedentes penales en el país, López fungía presuntamente como el enlace técnico para la producción de cocaína en laboratorios clandestinos locales, consolidando una estructura que permitía el flujo constante de droga hacia el norte.

Este histórico procedimiento judicial es el resultado directo de la reforma constitucional aprobada por la Asamblea Legislativa en mayo de 2025. Dicha enmienda fue impulsada como una respuesta firme y necesaria frente a la creciente ola de violencia que el crimen organizado ha desatado en el territorio nacional.








