Alejandro Correa, exalcalde de Zinapécuaro, Michoacán, desapareció la madrugada del 2 de noviembre en la localidad de Tierras Coloradas, Hidalgo.
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La violencia política en México vuelve a golpear con fuerza. Alejandro Correa Gómez, exalcalde del municipio de Zinapécuaro, en Michoacán, desapareció la madrugada del 2 de noviembre en la localidad de Tierras Coloradas, municipio de Hidalgo. Desde entonces, no se tienen noticias de su paradero.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán confirmó que el exfuncionario fue visto por última vez alrededor de las 2:00 a.m., y mantiene activa una alerta de búsqueda ante el temor de que haya sido víctima de un delito. La ficha oficial detalla sus señas particulares, tatuajes y la vestimenta que llevaba al momento de su desaparición, en un intento desesperado por dar con su paradero.
Datos sobre Alejandro Correa Gómez.
El caso ocurre apenas un día después del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, quien fue atacado a balazos durante un festival del Día de Muertos tras haber denunciado amenazas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Dos hechos consecutivos que evidencian el poder creciente del crimen organizado en Michoacán y la vulnerabilidad de las autoridades locales frente a los cárteles.
Michoacán continúa siendo uno de los epicentros de la violencia en México, con grupos criminales disputándose el control territorial y político de los municipios. El asesinato de Manzo y la desaparición de Correa Gómez muestran el fracaso del Estado mexicano para garantizar la seguridad incluso a sus propios representantes.
El domingo, más de 10.000 personas marcharon en Uruapan para exigir justicia por el asesinato del alcalde y denunciar la indiferencia del gobierno federal. Vecinos y organizaciones civiles recordaron que Manzo había solicitado protección tras recibir amenazas directas del CJNG, pero nunca obtuvo respuesta del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum lamentó el crimen de Uruapan y prometió capturar a los responsables. Sin embargo, descartó retomar la “guerra contra el narco”, rechazando los reclamos de diversos sectores que piden una respuesta más firme frente a los cárteles.
“Eso no funcionó. Fueron seis años de Felipe Calderón y seis de Enrique Peña Nieto con la misma estrategia, y la violencia no disminuyó”, sostuvo Sheinbaum, defendiendo su política de “abrazos, no balazos”. Pero mientras el gobierno insiste en evitar la confrontación directa con el crimen organizado, los cárteles siguen avanzando, asesinando alcaldes y desapareciendo exfuncionarios sin que el Estado pueda —o quiera— responder.
Durante su gestión (2018–2021), Alejandro Correa Gómez fue un joven alcalde de Morena identificado con proyectos de desarrollo local y promoción turística. Sin embargo, su municipio sufrió graves episodios de violencia, incluido un ataque armado en 2022 que dejó 20 muertos durante una pelea de gallos.
Hoy, su desaparición se suma a la larga lista de funcionarios, candidatos y exalcaldes que han sido asesinados o secuestrados en Michoacán, un estado donde la línea entre el poder político y el control narco se desdibuja cada vez más.