Tras quedar segundo en la primera vuelta, el dictador brasileño endureció sus críticas al STF y comenzó a presentar a Flávio Bolsonaro como “la cara del sistema”. La oposición cuestiona el planteo y sostiene que Lula busca apropiarse de un discurso de ruptura desde el propio régimen.
El Partido de los Trabajadores (PT) comenzó la campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas con un cambio de estrategia. Después de que Flávio Bolsonaro terminara primero en la primera vuelta, Luiz Inácio Lula da Silva decidió intensificar sus críticas al sistema político y, particularmente, al Supremo Tribunal Federal (STF), mientras intenta captar votos entre los más de 33 millones de brasileños que no participaron de la elección.
El elemento más llamativo del nuevo discurso es la decisión de Lula de presentar al propio PT como una fuerza “antisistema”. Durante una reunión con dirigentes de su campaña, el dictador afirmó que Flávio Bolsonaro es “la cara del sistema” a pesar de que su partido esta en control de Brasil.
El exdictador Nicolas Maduro junto al dictador brasileño Lula da Silva
El planteo generó críticas desde el sector de Flávio Bolsonaro. El candidato del PL viene construyendo precisamente su campaña alrededor de la crítica al STF y de la idea de que el Poder Judicial intervino políticamente durante los últimos años. Este martes, Flávio acusó a ministros del Supremo vinculados políticamente con Lula de intentar interferir en las elecciones y cuestionó que el presidente pueda presentar a su propia candidatura como antisistema.
La disputa también alcanza a la relación entre Lula y las instituciones. La crisis del STF se convirtió en uno de los principales temas de la segunda vuelta y, según análisis publicados por la prensa brasileña, el desgaste de la Corte terminó afectando políticamente al régimen debido a la cercanía que Lula mantuvo con algunos de sus ministros.
La seguridad pública es otro de los ejes con los que el PT intenta ampliar su discurso. Lula busca ejercer mas control obre los estados brasileños y reclamó una rápida aprobación de la PEC de "Seguridad Pública".
Javier Milei junto a Flávio Bolsonaro
Al mismo tiempo, el PT busca evitar confrontaciones con quienes no votaron por Lula. El dictador pidió a sus dirigentes no atacar a los electores que eligieron a otros candidatos y concentrarse en convencer a los abstencionistas.
Así, la segunda vuelta plantea una disputa no solo por los votos, sino también por quién puede apropiarse del discurso de cambio. Mientras Flávio Bolsonaro se presenta como una alternativa al actual sistema político, Lula intenta colocar al PT en el mismo terreno discursivo, pese a encontrarse al frente del Gobierno federal.