Mientras Brasil avanza hacia la segunda vuelta presidencial, Flávio Bolsonaro comenzó a consolidar el equipo encargado de diseñar su programa económico, con una estructura integrada por exfuncionarios del gobierno de Jair Bolsonaro, académicos y especialistas provenientes del sector financiero.
El grupo está coordinado por Daniella Marques, expresidenta de la Caixa Econômica Federal, y Adolfo Sachsida, exministro de Minas y Energía. Entre los principales lineamientos aparecen la reducción de impuestos, una revisión del gasto público y modificaciones sobre distintos aspectos de la reforma tributaria brasileña.
Flávio Bolsonaro junto a Daniella Marques.
Además de Marques y Sachsida, participan Alexandre Messa, exsecretario de Acompañamiento Económico; Vladimir Kühl Teles, exsecretario adjunto de Política Económica; Alexandre Ywata, quien ocupó cargos vinculados a infraestructura, productividad y competitividad; y Myrian Prado, que trabajó en el área de desestatización del Ministerio de Economía.
También integran el equipo Andrei Spacov, especialista en política monetaria y fiscal; Arilton Teixeira, investigador en finanzas internacionales y crecimiento económico; y Eduardo Cavendish Carvalho, asesor de inversiones. Desde la campaña aclararon que su incorporación al grupo técnico no implica necesariamente que ocupen cargos en un eventual gobierno.
En materia tributaria, una de las prioridades planteadas es llevar nuevamente el Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF) a los niveles de 2022 y eliminar el impuesto aplicado a las exportaciones de petróleo. Marques también sostuvo que Flávio Bolsonaro le pidió analizar la reversión de tributos creados o incrementados durante la gestión de Fernando Haddad al frente del Ministerio de Hacienda.
Respecto de la reforma de los impuestos al consumo, la estrategia no sería derogarla completamente, sino mantener su estructura y negociar modificaciones. Marques cuestionó particularmente la cantidad de excepciones incorporadas para diferentes sectores, al considerar que reducen la simplificación tributaria originalmente buscada.
Otro eje será la reducción del gasto y de la estructura estatal. Marques sostiene que es posible revisar privilegios tributarios y achicar la administración pública sin avanzar sobre los programas sociales. En ese contexto, mencionó al Gobierno de Javier Milei como una referencia para avanzar en la reducción de la burocracia y la revisión de regulaciones estatales.
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La campaña también viene planteando un ajuste fiscal equivalente al 1,5% del PBI y una nueva regla de gasto vinculada a la relación entre deuda y producto, aunque hasta el momento no detalló completamente cómo se instrumentaría el recorte necesario para alcanzar esa meta.
Para las empresas estatales, Marques y Sachsida plantean primero reorganizar cada compañía y luego analizar si debe permanecer bajo control público o avanzar hacia una privatización. El programa económico, por ahora, continúa en elaboración y varias de sus principales propuestas dependerán de acuerdos posteriores con el Congreso brasileño.