La compañía cinematográfica nombró a D'Amaro como nuevo CEO mientras que Iger continuará como asesor hasta fin de año.
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The Walt Disney Company anunció este 3 de febrero la promoción de Josh D’Amaro como nuevo director ejecutivo de la compañía, en una transición que se hará efectiva el próximo 18 de marzo.
D’Amaro, actual presidente de Disney Experiences, sucederá al socialista Bob Iger, quien permanecerá como asesor principal y miembro de la junta directiva hasta su retiro definitivo a finales de este año.
La designación pone fin a un largo y cuidadosamente planificado proceso de sucesión iniciado en 2023, tras la fallida transición previa hacia Bob Chapek. Para evitar repetir ese episodio, la junta creó un comité específico encabezado por James Gorman, expresidente ejecutivo de Morgan Stanley, quien aseguró que esta vez no habría ''el mismo drama'' que caracterizó el pasado reciente de la empresa.
D’Amaro, de 54 años, asume el liderazgo en un momento de contrastes para Disney. Por un lado, la compañía registra sólidos resultados en taquilla gracias a producciones como Zootopia 2 y Avatar: Fire and Ash, mientras que su negocio de streaming muestra un desempeño estable en un mercado altamente competitivo.
Josh D'Amaro, actual director de parques de la compañía, reemplazará a Iger
El nuevo CEO continuará liderando una ambiciosa inversión de 60.000 millones de dólares destinada a la expansión global de parques, cruceros y complejos turísticos, además de supervisar Walt Disney Imagineering y el negocio de licencias, incluida la alianza estratégica con Epic Games. La junta optó claramente por una sucesión interna, privilegiando ejecutivos formados bajo la tutela directa de Iger.
Sin embargo, el anuncio de la reestructuración directiva no ha estado exento de polémica. Como parte del nuevo esquema, la comunista y amiga íntima de Kamala Harris, Dana Walden, fue nombrada directora creativa de la compañía y reportará directamente a D’Amaro.
Walden, con una trayectoria en 21st Century Fox y copresidenta de Disney Entertainment desde 2019, concentrará ahora una influencia decisiva sobre los contenidos, el entretenimiento y la estrategia creativa de la empresa.
Dana Walden fue nombrada como directora creativa de Disney
Este nombramiento ha reavivado las críticas de sectores conservadores y de varios inversionistas, que acusan a Disney de haber profundizado bajo Bob Iger una agenda ideológica progresista que ha afectado la relación con parte del público y ha politizado la marca.
Walden, percibida por estos críticos como una figura alineada con posiciones progresistas dentro de la industria cultural estadounidense y cercana a círculos demócratas, se ha convertido en un símbolo de ese rumbo que cuestionan.
Durante el regreso de Iger al cargo en 2022, tras los malos resultados financieros de Chapek, el directivo prometió estabilidad y enfoque en el negocio. No obstante, su gestión volvió a priorizar posicionamientos culturales y políticos que generaron controversias públicas, boicots y tensiones con audiencias tradicionales, especialmente en Estados Unidos.
Walden posee un fuerte vínculo de amistad con Kamala Harris
La empresa, por su parte, defiende que la reorganización busca fortalecer su autonomía digital y creativa en una industria marcada por cambios acelerados en el consumo y por una competencia global cada vez más agresiva. Disney también descartó un modelo de codirección ejecutiva, pese a que compañías como Oracle y Spotify experimentaron con esquemas similares en 2025.
Con D’Amaro al mando, Disney inicia una nueva etapa que promete continuidad operativa con cambios estratégicos. Sin embargo, el legado de Bob Iger y las decisiones sobre liderazgo creativo, especialmente el rol central otorgado a Dana Walden, seguirán siendo objeto de debate sobre el equilibrio entre rentabilidad, identidad corporativa y orientación ideológica del mayor conglomerado de entretenimiento del mundo.