El régimen libera reclusos, pero organizaciones denuncian falta de transparencia
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En un nuevo movimiento en medio de la presión internacional, el régimen cubano anunció la excarcelación de más de 2.000 presos, en lo que representa el segundo proceso de este tipo en lo que va del año. La medida se produce tras negociaciones y gestos diplomáticos recientes, lo que reaviva las dudas sobre su trasfondo político.
De acuerdo con lo informado por el diario oficial Granma, la decisión alcanzará a 2.010 sancionados y se encuentra amparada en el artículo 90 de la Constitución. Desde el gobierno sostuvieron que el indulto responde a un análisis de variables como la gravedad de los delitos, la conducta en prisión, el tiempo cumplido de condena y el estado de salud de los reclusos.
Miguel Díaz-Canel.
Entre los beneficiados figuran jóvenes, mujeres, adultos mayores de 60 años, personas próximas a recuperar la libertad y también extranjeros o cubanos residentes en el exterior. Sin embargo, quedaron excluidos quienes "hayan cometido" delitos graves, así como reincidentes y multirreincidentes, lo que limita el alcance efectivo de la medida.
Uno de los puntos más cuestionados es la exclusión de los llamados “delitos contra la autoridad”, una figura ampliamente utilizada en Cuba para sancionar a manifestantes, opositores y ciudadanos críticos del régimen. Esta decisión vuelve a dejar fuera del proceso a una parte relevante de los detenidos por motivos políticos.
El anuncio se enmarca en las celebraciones de la Semana Santa, una instancia que el régimen suele utilizar para justificar este tipo de medidas dentro de su sistema penal. No obstante, el contexto en el que se produce sugiere una lectura más amplia, vinculada a la necesidad de enviar señales hacia el exterior.
Miguel Díaz-Canel.
En ese sentido, el antecedente más reciente refuerza las dudas sobre el alcance real de estas decisiones. Tras el acuerdo anunciado en marzo con el Vaticano, que contemplaba la liberación de 51 reclusos, apenas 24 presos por motivos políticos fueron efectivamente excarcelados hasta el momento.
Aunque el volumen del indulto es significativo en términos numéricos, los antecedentes recientes invitan a la cautela. Tratándose de un régimen con un largo historial de represión y propaganda, por el momento se percibe como un gesto de distensión, a la espera de que en las próximas horas se traduzca en hechos.