Unos 500 manifestantes participaron de una movilización en La Haya contra las políticas migratorias y de asilo; la protesta terminó con lanzamiento de fuegos artificiales y enfrentamientos con la policía antidisturbios.
Una manifestación contra las políticas de inmigración y asilo terminó este sábado con represión policial y con enfrentamientos entre cientos de manifestantes y la policía antidisturbios en La Haya, Países Bajos. Alrededor de 500 personas participaron de la concentración organizada bajo el lema “Somos el pueblo” (Wij zijn het volk), y las autoridades terminaron prohibiendo la marcha prevista.
Los incidentes comenzaron en el parque Malieveld, en el centro de la ciudad. Según la Policía neerlandesa, un grupo de manifestantes lanzó fuegos artificiales contra los agentes, provocó daños materiales y algunos participantes llevaban el rostro cubierto pese a que los organizadores habían acordado que no lo harían.
Policías antidisturbios de Países Bajos
Ante el aumento de la violencia, fueron desplegadas unidades antidisturbios, perros policiales y un cañón de agua. La alcaldía decidió poner fin a la manifestación y emitió una orden de emergencia para dispersar a los participantes. La Policía informó posteriormente que 24 personas fueron detenidas, principalmente por no cumplir la orden de abandonar el lugar.
La movilización había sido convocada para expresar oposición a las políticas del Gobierno neerlandés sobre inmigración y solicitudes de asilo. Algunos participantes denunciaron lo que consideran un aumento excesivo de la inmigración.
El ministro de Justicia, David van Weel, condenó los enfrentamientos y pidió una respuesta firme frente a la violencia contra la policía a pesar de que la policía empezara la represión. El primer ministro, Rob Jetten, también acusó a los manifestantes de buscar deliberadamente la confrontación con las fuerzas de seguridad.
Policías holandeses frente a los manifestantes
Los disturbios recuerdan a los registrados en La Haya un año atrás durante otra manifestación de sectores de derecha contra la inmigración. En aquella ocasión, los enfrentamientos entre manifestantes y policías terminaron con el incendio de un vehículo policial y la represión por parte de la policía holandesa.
La nueva protesta se produce en un contexto europeo marcado por el debate sobre la inmigración irregular, las políticas de asilo y la integración de extranjeros. En Países Bajos, estas cuestiones continúan ocupando un lugar central en el debate político y social, mientras las autoridades buscan reprimir el control de las manifestaciones y responder a los episodios de violencia que puedan producirse durante ellas.