Donald Trump afirmó que las operaciones militares contra Irán tuvieron que ser ''adelantadas antes de lo previsto''
El presidente Donald Trump aseguró que las operaciones militares contra Irán debieron llevarse a cabo antes de lo previsto por sus riesgosos avances nucleares.
porFrancisco Leguizamón
internacionales
El presidente de los Estados Unidos aseguró que la operación militar contra el régimen iraní debió ser adelantada por los avances en su programa nuclear.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las operaciones militares estadounidenses en Irán tuvieron que avanzar ''más rápido de lo previsto'', en declaraciones ofrecidas a Joe Kernen durante una entrevista en CNBC.
De acuerdo al mandatario estadounidense, el régimen terrorista radicado en Teherán, se encontraba a tan solo dos semanas del éxito en el alcance de un arma nuclear, hecho que hubiera representado un hecho de gran gravedad para la seguridad mundial.
Los comentarios del mandatario se producen en medio de una escalada regional tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel que causaron la muerte del dictador supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei. El hecho ha desatado una ola de represalias por parte de Teherán y abrió un proceso formal de sucesión en el país asiático, apenas el segundo desde la Revolución de 1979.
El presidente de los Estados Unidos advirtió que Irán estaba a pocas horas de obtener un dispositivo nuclear
El Comando Central de los Estados Unidos informó el domingo que tres miembros del servicio estadounidense murieron en el marco de la operación y otros cinco resultaron heridos. No se ofrecieron detalles adicionales sobre las circunstancias de las bajas, pero el anuncio subraya el impacto directo del conflicto sobre las fuerzas desplegadas en la región.
En respuesta a los ataques, Irán lanzó contraofensivas contra territorio israelí y contra varios países del Golfo que albergan activos militares estadounidenses. Se reportaron explosiones en distintas ciudades y daños a infraestructuras clave.
Varios aeropuertos suspendieron operaciones y el tráfico aéreo en Medio Oriente sufrió interrupciones significativas, mientras los gobiernos evaluaban el alcance de la amenaza y reforzaban sus medidas de seguridad. La muerte de Jamenei marca un punto crítico para la política iraní. El proceso de sucesión, supervisado por las autoridades religiosas y políticas del país, se desarrolla en un contexto de fuerte presión externa y tensión interna.
La comunidad internacional observa con atención la evolución de los acontecimientos. Mercados financieros, gobiernos y actores regionales evalúan el riesgo de una expansión del conflicto más allá de los actuales frentes. La posibilidad de una escalada mayor preocupa especialmente a los países del Golfo, donde se concentran infraestructuras energéticas estratégicas y bases militares.
Desde Washington, la Casa Blanca ha reiterado que sus acciones buscan proteger intereses estadounidenses y aliados en la región. Las declaraciones de Trump apuntan a que la estrategia militar sigue su curso pese a las represalias iraníes y al aumento de las tensiones.
Mientras tanto, la incertidumbre domina el escenario regional. El desarrollo del proceso sucesorio en Irán y la intensidad de las operaciones militares en curso serán factores determinantes para definir si la crisis deriva en una confrontación más amplia o si se abren canales diplomáticos para reducir la escalada.
Jamenei fue eliminado como producto de las operaciones en conjunto entre Estados Unidos e Israel