El gobierno de Gustavo Petro acusó este sábado al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, de intervenir de manera indebida en las elecciones presidenciales colombianas tras anunciar un acuerdo con el candidato de derecha Abelardo de la Espriella para eliminar los aranceles que Quito había impuesto a los productos colombianos. La denuncia elevó la tensión diplomática entre ambos países a pocas horas de una votación que podría redefinir el rumbo político de Colombia.
La controversia comenzó cuando Noboa informó a través de la red social X que Ecuador levantará el próximo 1 de junio los aranceles aplicados a las importaciones procedentes de Colombia. El mandatario ecuatoriano aseguró que la decisión fue resultado de una conversación sostenida con De la Espriella, uno de los principales aspirantes a suceder al comunista Gustavo Petro en la presidencia.
Según Noboa, ambos coincidieron en la necesidad de impulsar una ''lucha real y conjunta contra el narcoterrorismo'' y acordaron además avanzar en la entrega de ciudadanos ecuatorianos vinculados con actividades criminales que actualmente se encuentran en territorio colombiano.
Las críticas de Petro vienen tras un pre-acuerdo realizado entre Daniel Noboa y el candidato presidencial Abelardo de la Espriella
Las declaraciones provocaron una inmediata reacción de la Cancillería colombiana, que emitió un duro comunicado en el que calificó la actuación del mandatario ecuatoriano como una injerencia en los asuntos internos del país.
''El involucramiento de un jefe de Estado extranjero en el proceso democrático de otra nación constituye una violación flagrante del principio de no intervención, una amenaza a la soberanía nacional y un ataque al sistema democrático'', señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La dependencia también cuestionó lo que describió como una presentación engañosa de la eliminación de los aranceles, al considerar que la medida fue exhibida como un gesto de buena voluntad condicionado a la eventual llegada de un candidato específico al poder.
El gobierno comunista de Petro acusó a Ecuador de violar el principio de no intervención, asegurando que el país vecino actuó en base a asuntos colombianos
El enfrentamiento diplomático tiene como trasfondo una disputa comercial y de seguridad que se ha profundizado durante los últimos meses. Desde enero, Ecuador comenzó a imponer gradualmente aranceles a diversos productos colombianos, argumentando que Bogotá no estaba haciendo lo suficiente para frenar el narcotráfico a lo largo de la frontera compartida de 586 kilómetros.
Quito sostiene que el tráfico de drogas procedente de Colombia representa una amenaza creciente para la estabilidad ecuatoriana. La preocupación se ha intensificado debido a que Ecuador, ubicado entre Colombia y Perú, los mayores productores de cocaína del mundo, se ha convertido en una de las principales rutas de tránsito para el envío de droga hacia Norteamérica y Europa.
El gobierno de Petro ha rechazado repetidamente esas acusaciones y sostiene que los problemas de seguridad que enfrenta Ecuador responden a una combinación de factores internos y regionales. Bogotá respondió a los aranceles ecuatorianos con medidas económicas destinadas a proteger a los exportadores colombianos afectados por las restricciones comerciales.
La disputa adquiere una dimensión aún mayor debido al contexto electoral que atraviesa Colombia. Los ciudadanos acudieron este domingo a las urnas para elegir al sucesor de Petro, quien no puede aspirar a la reelección. La elección se desarrolla en un clima de fuerte polarización política y con la seguridad como una de las principales preocupaciones de los votantes.
El gobierno de Noboa ha advertido acerca de la creciente influencia de las organizaciones del narcotráfico colombiano y peruano sobre Ecuador
Las encuestas sitúan entre los principales contendientes a Iván Cepeda, identificado como el candidato más cercano al proyecto político de Gustavo Petro, y a Abelardo de la Espriella, representante de una línea conservadora que propone endurecer la lucha contra las organizaciones criminales. También figura entre los aspirantes con posibilidades la senadora de derecha Paloma Valencia.
El debate sobre la seguridad ha dominado gran parte de la campaña. Durante su mandato, Petro impulsó la estrategia conocida como ''paz total'', basada en negociaciones simultáneas con guerrillas, disidencias armadas y organizaciones criminales. Sin embargo, la iniciativa ha sido objeto de crecientes cuestionamientos debido a la persistencia de la violencia y al incumplimiento de varios acuerdos por parte de grupos ilegales.
Los críticos del gobierno sostienen que la política no logró reducir significativamente la inseguridad ni contener la expansión del narcotráfico en diversas regiones del país. También argumentan que la falta de resultados concretos debilitó la capacidad del Estado para ejercer control sobre territorios estratégicos y generó tensiones con países vecinos preocupados por el crimen transnacional.
Los candidatos colombianos De la Espriella y Paloma Valencia han efectuado propuestas cercanas al pensamiento del presidente Trump
En contraste, De la Espriella y Valencia han prometido reforzar las operaciones militares y policiales contra las organizaciones criminales, además de restablecer una cooperación más estrecha con Estados Unidos en materia de seguridad. Ambos consideran que Colombia debe adoptar una estrategia más contundente frente a los grupos armados y las redes de narcotráfico.
La controversia con Ecuador también refleja diferencias ideológicas más amplias en la región. Mientras Noboa mantiene una estrecha relación con el presidente estadounidense Donald Trump y respalda iniciativas regionales de seguridad promovidas por Washington, Petro ha defendido una política exterior más izquierdista y crítica frente a la influencia estadounidense en América Latina.