Wall Street Journal reveló que el gobierno estadounidense está trabajando para facilitar una transición política en Cuba
Un informe reciente indicó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría impulsando activamente una estrategia orientada a poner fin al régimen comunista de Cuba antes de que finalice el año.
De acuerdo con la publicación, el objetivo del gobierno estadounidense sería avanzar hacia un cambio de régimen en la isla, que se encuentra bajo control comunista desde hace casi siete décadas.
Según reveló el Wall Street Journal, funcionarios de la administración Trump trabajan en distintas líneas de acción destinadas a facilitar una transición política en Cuba. En ese marco, Estados Unidos estaría buscando contactos dentro del propio régimen cubano que puedan colaborar para desplazar del poder a los actuales dirigentes comunistas.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
El medio señaló que, por el momento, no existe un “plan concreto” definido para terminar con el sistema político vigente en la isla. Sin embargo, fuentes citadas por el informe sostienen que el control del gobierno cubano sobre el país atraviesa uno de sus momentos más frágiles en décadas.
Funcionarios estadounidenses indicaron al Journal que la situación económica de Cuba se ha deteriorado gravemente tras la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro. Según esas declaraciones, la economía cubana se encuentra al borde del colapso, lo que incrementa la presión interna sobre el régimen.
Las evaluaciones de inteligencia de Estados Unidos mencionadas en el informe advierten que la isla enfrenta una escasez crónica de productos básicos y medicamentos, además de padecer apagones frecuentes. Este escenario, de acuerdo con las fuentes oficiales citadas, ha profundizado el malestar social y debilitado aún más la capacidad de respuesta del régimen cubano.
Uno de los factores centrales del deterioro sería la situación energética. Cuba dependía de Maduro para el suministro de petróleo, y tras los acontecimientos en Venezuela, la isla podría quedarse sin combustible en cuestión de semanas. Frente a este contexto, la administración Trump tendría como objetivo impedir que continúe el flujo de petróleo venezolano hacia Cuba, con el propósito de debilitar aún más al régimen comunista.
El antecedente de Venezuela
El informe también sostiene que la estrategia utilizada recientemente en Venezuela es considerada por funcionarios estadounidenses como un posible modelo para el caso cubano. La captura de Maduro por parte de las fuerzas estadounidenses y las concesiones posteriores obtenidas del régimen venezolano son presentadas como antecedentes que influyen en la visión de la Casa Blanca respecto de Cuba.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
La operación militar del 3 de enero, destinada a arrestar a Maduro, requirió la colaboración de un activo dentro del círculo íntimo del entonces dictador venezolano. Con ese antecedente, la administración Trump estaría intentando identificar un activo potencial similar dentro del gobierno cubano.
En ese contexto, funcionarios estadounidenses informaron al Wall Street Journal que representantes del gobierno norteamericano han mantenido reuniones con exiliados cubanos y grupos cívicos tanto en Miami como en Washington, con el objetivo de explorar posibles escenarios de transición.
El informe añade que la Casa Blanca evalúa aumentar la presión sobre Cuba mientras, en paralelo, podría negociar una eventual “rampa de salida” para los principales líderes del país. Entre ellos se mencionan a Raúl Castro, de 94 años, hermano del fallecido Fidel Castro, y al dictador cubano Miguel Díaz-Canel.
El propio presidente Trump se refirió públicamente a la situación a comienzos de este año. Según se indicó, el mandatario advirtió al gobierno cubano que era momento de “llegar a un acuerdo”.
“¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA! ¡CERO!”, escribió Trump en una publicación en Truth Social el 11 de enero. “Recomiendo encarecidamente que lleguen a un acuerdo ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE”, añadió.