El presidente sostuvo que su obra fue utilizada para justificar el accionar de “políticos ladrones, mesiánicos y corruptos”.
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El presidente Javier Milei publicó una columna de opinión en el diario Clarín en la que lanzó fuertes críticas contra el economista británico John Maynard Keynes, a quien responsabilizó por haber influido en el desarrollo de marcos teóricos que facilitaron el avance de políticas económicas corruptas.
En el texto,titulado "John Maynard Keynes: el sicario de la política", Milei recordó que se cumplieron ochenta años de la muerte de Keynes y cuestionó su obra más conocida, La teoría general de la ocupación, el interés y el dinero.
“Considero que el libro en cuestión es un panfleto económico de pésima calidad escrito en favor de políticos ladrones, mesiánicos y corruptos”, afirmó el mandatario, aunque reconoció que el economista tuvo la capacidad de construir “una verdadera obra maestra, una obra maestra del mal”.
El presidente Javier Milei.
El Presidente sostuvo que el impacto de esas ideas fue profundo y negativo, al señalar que la obra “distrajo al análisis económico por 37 años y que en el medio causó enormes daños a la humanidad”.
En ese marco, vinculó el pensamiento keynesiano con distintas corrientes políticas del siglo XX, al afirmar que “el nazismo, el fascismo y el comunismo son variantes del mismo tema: el colectivismo / estatismo”.
A lo largo de la columna, Milei desarrolló una crítica técnica al enfoque macroeconómico impulsado por Keynes, al que acusó de haber desplazado modelos previos basados en el equilibrio entre ahorro e inversión.
Según explicó, esa transformación implicó la eliminación de conceptos centrales como la tasa de interés real y la intertemporalidad en la economía.
En ese sentido, el mandatario cuestionó la forma en que el economista británico redefinió variables clave. Sostuvo que el consumo fue reducido a una “función precaria” y que la inversión pasó a depender de los llamados “animal spirits”, lo que eliminó el rol de la tasa de interés en la determinación del equilibrio económico.
John Maynard Keynes.
Milei también criticó el tratamiento del mercado monetario dentro del esquema keynesiano. Afirmó que la tasa de interés “así determinada es un verdadero sin sentido” y advirtió que ese enfoque habilitó políticas expansivas que, a largo plazo, derivan en inflación. En esa línea, señaló que estas herramientas fueron aprovechadas por dirigentes políticos para justificar incrementos del gasto público.
“El modelo puede, y efectivamente así lo hará, avalar todo tipo de estropicio monetario con consecuencias a futuro muy negativas reflejadas en una tasa de inflación creciente en el tiempo”, escribió.
En la parte final de su columna, el Presidente profundizó su postura crítica y vinculó directamente estas ideas con el accionar de la dirigencia política. Afirmó que se trata de un esquema diseñado “para el beneplácito de políticos ladrones, mesiánicos y corruptos”, lo que explica la persistencia de este enfoque en distintos gobiernos.
Finalmente, Milei comparó la influencia de Keynes con la de Nicolás Maquiavelo en la política, al concluir: “En definitiva, John Maynard Keynes es a la economía lo que Nicolás Maquiavelo a la política. Es decir, Maquiavelo es todo lo que está mal en política y Keynes su letal herramienta”.