Reacción oficial de Israel
El gobierno israelí respondió a la flotilla calificándola como una violación al bloqueo legal que mantiene sobre Gaza. Informó que los pasajeros serán deportados a Europa, asegurando que están “seguros y con buena salud”.
De acuerdo con el Jerusalem Post, ninguna de las 40 embarcaciones llevaba ayuda humanitaria efectiva, lo que refuerza la visión de que la flotilla operaba con fines políticos y propagandísticos más que con un objetivo humanitario.
















