El gobierno de Robert Fico aconsejó a los estados europeos reducir las sanciones contra Moscú para llevar tranquilidad al mercado del petróleo.
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El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, pidió a la Unión Europea levantar las sanciones al petróleo y gas rusos y retomar el diálogo con Moscú, en medio de una creciente crisis energética que afecta al continente. La propuesta surgió tras una conversación con su par húngaro, Viktor Orban, con quien coincide en la necesidad de revisar la actual estrategia energética del bloque.
En un comunicado, Fico sostuvo que la Unión Europea debe garantizar el acceso a todas las fuentes disponibles de energía, incluida Rusia, para enfrentar el impacto del alza de precios y la incertidumbre en los mercados. Según el mandatario, limitarse a soluciones nacionales no resulta suficiente ante una crisis de carácter global que exige respuestas coordinadas.
El planteo se produce en un contexto de fuerte presión sobre los precios del petróleo, que se dispararon tras el inicio de las acciones militares de Estados Unidos e Israel en Irán a fines de febrero. Este escenario afectó el flujo de suministros desde la región del Golfo, generando una disrupción significativa en el mercado energético mundial. La Agencia Internacional de la Energía advirtió que se trata de una de las mayores interrupciones en la oferta de petróleo registradas en los últimos años.
El primer ministro de Eslovaquia asegura que la propuesta de levantar las sanciones contra Rusia, se originó tras una conversación con Viktor Orbán
Fico también propuso restablecer los flujos a través del sistema del oleoducto Druzhba, una infraestructura clave para el transporte de crudo hacia Europa Central. La reactivación de este oleoducto, señaló, permitiría aliviar las tensiones en el suministro energético y reducir el impacto económico sobre los países más dependientes de estas importaciones.
Desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022, la Unión Europea avanzó en una política de reducción progresiva de su dependencia energética de Rusia. Como resultado, para finales de 2025 las importaciones de petróleo ruso representaban apenas el 1% del total del bloque. Sin embargo, Hungría y Eslovaquia se mantuvieron como excepciones, continuando con la compra de crudo ruso debido a su alta dependencia y a limitaciones en infraestructura alternativa.
En las últimas semanas, la situación se vio agravada por un ataque con drones en territorio ucraniano que dañó instalaciones vinculadas al transporte de petróleo, interrumpiendo parcialmente los envíos hacia Europa. Tanto Budapest como Bratislava acusaron a Ucrania de demorar las reparaciones necesarias para restablecer el flujo a través del Druzhba, lo que derivó en una disputa política. Hungría llegó incluso a bloquear un préstamo de la Unión Europea destinado a Kiev en medio de este conflicto.
La Comisión Europea propuso la reducción de tarifas de electricidad y el aumento de impuestos
Mientras tanto, otros países del bloque impulsan medidas para contener el impacto del aumento de los precios energéticos. Cinco Estados miembros propusieron aplicar impuestos extraordinarios a las ganancias de las empresas del sector energético, con el objetivo de aliviar la carga sobre consumidores y empresas.
En paralelo, la Comisión Europea evalúa reactivar mecanismos implementados durante la crisis energética de 2022, como la reducción de tarifas en redes eléctricas y ajustes impositivos. Estas herramientas buscan amortiguar el impacto económico sin modificar el esquema de sanciones vigente contra Rusia.