Eslovaquia prohibió la adopción de niños parte de parejas LGBT
El primer ministro derechista Robert Fico
porRedacción
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La medida impulsada por el gobierno derechista también establece que solo se reconoce el sexo masculino y femenino.
El Parlamento de Eslovaquia aprobó la prohibición de la adopción de niños parte de parejas LGBT, estableciendo la supremacía de la legislación nacional por encima de la europea, medida que el primer ministro derechista Robert Fico describió como un “paso histórico”.
La enmienda fue aprobada por 90 legisladores en un Parlamento de 150 bancas, un resultado contundente, ya que varios diputados de la oposición se sumaron a la mayoría oficialista en el último momento, en un giro inesperado.
El texto impulsado por el gobierno de derecha establece que “Eslovaquia conserva su soberanía en materia de identidad nacional (...), salud, ciencia, educación y estado civil”.
El primer ministro derechista Robert Fico
Entre sus disposiciones, se determina que, salvo excepciones, solo las parejas heterosexuales casadas podrán adoptar niños. Asimismo, las escuelas no podrán impartir educación sexual sin la autorización expresa de los tutores legales.
Además, la normal establece que "hay dos sexos, masculino y femenino” que son definidos al nacer, un eco del discurso inaugural del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Tras la votación, el primer ministro Robert Fico agradeció a sus aliados y calificó la reforma como "la mejor respuesta" frente "al colapso de las sociedades occidentales".
Manifestantes LGBT.
Tras la votación, el primer ministro declaró ante la prensa: “En cuestiones éticas fundamentales, nuestra ley nacional debe primar sobre el derecho internacional, que a menudo trae ideas muy alejadas de los valores sobre los que se construye la República Eslovaca”.
Cuando la enmienda fue presentada a fines de enero, Robert Fico argumentó que era necesaria para defender “las tradiciones, el patrimonio cultural y espiritual de nuestros antepasados”, con el objetivo de levantar una “barrera constitucional frente a la política progresista” y recuperar el “sentido común”.