La Dirección General de Prevención y Protección de la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA) ha anunciado su intención de personarse como acusación particular. Además, ha activado protocolos de apoyo institucional: la menor recibe acompañamiento del Centro Residencial de Acción Educativa (CRAE) donde residía y del servicio Barnahus, especializado en atención psicológica y jurídica para víctimas de abusos sexuales.
El caso no solo ha sacudido a la opinión pública por la gravedad de los hechos, sino también por el trasfondo político y presupuestario. Según denunció VOX, la Generalidad gasta hasta 50.000 euros anuales por cada menor extranjero no acompañado (mena), una cifra diez veces superior a los apenas 5.000 euros que se invierten en la educación de un alumno catalán en la escuela pública.














