El presidente presentó el resultado de un operativo en La Guajira en el que murieron el jefe de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, su pareja y dos escoltas
El gobierno del presidente colombiano Abelardo de la Espriella concretó uno de sus primeros grandes golpes contra las organizaciones criminales que operan en el país.
Durante la madrugada del viernes, un operativo de la Policía y las Fuerzas Militares en Riohacha, La Guajira, terminó con la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias “Bendito Menor” o “Naín”, señalado por las autoridades como uno de los principales cabecillas del grupo narcoterrorista las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), conocidas anteriormente como Los Pachenca.
El presidente Abelardo de la Espriella junto a las armas recuperadas por el ejercito colombiano
En el procedimiento también murieron Rosa Angélica Tarazona, alias “La Bebecita”, pareja de Pérez Toncel y señalada como una figura relevante dentro de la estructura criminal, además de dos hombres que formaban parte de su esquema de seguridad. Los cuatro cuerpos fueron trasladados al Batallón Cartagena, donde posteriormente se presentó el resultado del operativo.
La operación representa un golpe especialmente significativo debido al perfil de Pérez Toncel. Las autoridades lo vinculaban con actividades de narcotráfico, extorsión, homicidios y control territorial en diferentes zonas del Caribe colombiano. También era considerado uno de los principales objetivos de seguridad del nuevo gobierno.
La ofensiva contra “Bendito Menor” no comenzó esta semana. Desde antes de asumir el poder, De la Espriella había señalado al líder criminal como uno de los objetivos prioritarios de su estrategia de seguridad. En julio, el entonces presidente electo había ordenado preparar las acciones necesarias para capturarlo o neutralizarlo. Pérez Toncel, por su parte, había respondido públicamente a las autoridades mediante videos difundidos en redes sociales.
El operativo fue desarrollado por unidades especializadas de la Policía, con participación de organismos de inteligencia y fuerzas militares. Según reportes periodísticos, el seguimiento a Pérez Toncel se intensificó durante los últimos días hasta localizarlo en una vivienda de Riohacha.
El narcoterrorista Naín Andrés Pérez Toncel
El gobierno de De la Espriella busca convertir este tipo de operaciones en una señal clara frente a las organizaciones armadas: el Estado pretende recuperar el control de territorios donde durante años grupos criminales han impuesto sus propias reglas.
La muerte de “Bendito Menor” constituye así el primer gran resultado de la ofensiva de seguridad del nuevo gobierno y un mensaje directo a las estructuras dedicadas al narcotráfico, la extorsión y la violencia: la administración de De la Espriella apuesta por una respuesta mucho más contundente del Estado frente al crimen organizado.