El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, mantuvo este martes una conversación telefónica con el canciller argentino Pablo Quirno, en la que agradeció expresamente el apoyo del Gobierno de Javier Milei tras la operación militar estadounidense que culminó con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.
Según informó el Departamento de Estado, el diálogo se centró en la ofensiva desplegada por Washington en Venezuela y en la cooperación bilateral para enfrentar el narcoterrorismo y las amenazas a la seguridad regional. Rubio destacó la “continua cooperación” de la Argentina y subrayó el rol del país como aliado estratégico en América Latina.
Javier Milei y Donald Trump.
Argentina fue el primer país de América Latina en respaldar públicamente la operación de Estados Unidos que permitió la detención de Maduro, presentada por la administración de Donald Trump como una acción dirigida a desarticular un régimen acusado de violaciones sistemáticas a los derechos humanos y de vínculos con el narcotráfico internacional.
El canciller Quirno ratificó el respaldo a las autoridades legítimamente elegidas en las elecciones venezolanas de 2024, encabezadas por Edmundo González Urrutia, y reconoció el liderazgo opositor de María Corina Machado, reciente ganadora del premio Nobel de la paz. Además, el Gobierno reiteró su reclamo por la liberación del ciudadano argentino Nahuel Gallo, detenido ilegalmente en Venezuela, y exigió garantías sobre su integridad física.
El Gobierno argentino reconoce a Edmundo González Urrutia como Presidente electo de Venezuela
La gestión de Rubio al frente de la diplomacia estadounidense se caracteriza por una política exterior activa en la región, orientada a consolidar apoyos frente a regímenes autoritarios, redes de narcotráfico y estructuras criminales transnacionales. En ese esquema, la postura adoptada por la Casa Rosada fue especialmente valorada en Washington.
El reconocimiento de Estados Unidos se produce en un contexto regional marcado por fuertes divisiones, pero con un bloque líderado por lacada vez más comprometido con los valores occidentales. Mientras un bloque integrado por Colombia, Brasil, México, Chile, Uruguay y España cuestionó la intervención estadounidense y reclamó respeto por la soberanía venezolana, la Argentina se alineó sin ambigüedades con Washington.
Javier Milei.
La conversación entre Rubio y Quirno se dio en paralelo a una reunión de urgencia de la CELAC, que fracasó en su intento de emitir una condena unificada contra Estados Unidos. Un grupo de países, encabezado por la Argentina, bloqueó el consenso y dejó en evidencia la creciente fractura regional.
El respaldo explícito de Washington consolida la sintonía política entre Milei y la administración Trump y posiciona a la Argentina como uno de los principales aliados de Estados Unidos en la redefinición del mapa político latinoamericano tras la caída del régimen chavista.