El gobierno estadounidense señaló que comenzará a reducir gradualmente la presencia de sus fuerzas armadas en el este europeo.
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El Gobierno de Estados Unidos anunció que reducirá de forma significativa el número de tropas desplegadas en Rumanía, en el marco de un reajuste de su presencia militar en Europa y de un giro estratégico hacia la región del Indo-Pacífico.
La medida, confirmada el miércoles por el Ejército estadounidense y por el Ministerio de Defensa rumano, forma parte de un proceso de ''reevaluación del posicionamiento global de las fuerzas'' del país norteamericano.
Según el comunicado del Ejército de Estados Unidos, la 2.ª Brigada de Combate del 101.º Batallón Aerotransportado regresará a su base en Kentucky ''sin reemplazo'', lo que reducirá la presencia militar estadounidense en Rumanía a unos 1.000 soldados. Hasta ahora, unos 4.000 efectivos habían sido desplegados tras la intensificación de la guerra de Ucrania en 2022, con el objetivo de reforzar la defensa de la frontera oriental de la OTAN.
El ministro de Defensa de Rumanía confirmó la medida
La reducción afectará principalmente a los efectivos estacionados en la base aérea de Mihail Kogălniceanu, en el sureste del país, que ha funcionado como un centro logístico y de entrenamiento clave para la Alianza Atlántica. La cartera de Defensa rumana explicó que entre 1.000 y 1.200 soldados estadounidenses ya habían rotado fuera del país en septiembre y que no serán sustituidos.
Washington subrayó que la decisión no implica una retirada de Europa ni una reducción del compromiso con la OTAN, sino que responde al fortalecimiento de las capacidades defensivas europeas.
''Se trata de una señal positiva del aumento de la responsabilidad y capacidad de nuestros aliados. Esta medida no cambia el entorno de seguridad en Europa'', señaló el comunicado del Ejército estadounidense.
El cambio de postura se produce en un contexto en el que la administración Trump busca reasignar recursos hacia el Indo-Pacífico para contrarrestar el creciente poder de China y reforzar la seguridad en las fronteras estadounidenses.
Las fuerzas armadas estadounidenses se focalizarán en la región Indo-Pacífico
Al mismo tiempo, el presidente ha instado a los aliados europeos a asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa, reiterando que Estados Unidos no puede sostener indefinidamente la mayor parte de la carga militar de la OTAN.
En Bucarest, el ministro de Defensa, Ionuț Moșteanu, declaró que la decisión era esperada y que se había comunicado con antelación a los aliados. ''Tenemos suficientes fuerzas para nuestras necesidades'', dijo, agregando que 3.500 efectivos de la OTAN, incluidos estadounidenses, seguirán desplegados en Rumanía.
''La expectativa de tener ejércitos extranjeros defendiendo nuestro territorio no es realista; continuaremos invirtiendo en nuestras propias fuerzas armadas.''
Pese a las declaraciones de calma de Bucarest, la medida ha generado preocupación en el flanco oriental de la OTAN, donde países como Polonia, Lituania y los Estados bálticos temen que una menor presencia estadounidense pueda enviar una señal de debilidad frente a Rusia. En las últimas semanas, drones rusos han violado el espacio aéreo rumano y polaco, aumentando las tensiones en la zona.
No obstante, Trump ha asegurado que el repliegue se limitará a Rumanía y que no habrá reducciones en otros países del flanco oriental. Durante una reunión con el presidente polaco Karol Nawrocki, el mandatario dijo que ''las tropas en Polonia permanecerán'' e incluso podrían incrementarse si Varsovia lo solicita.
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