La diputada traidora que ingresó al recinto por La Libertad Avanza presentó a su bebé tras un nacimiento prematuro y sorprendió al contar cómo se llama.
Marcela Pagano, la diputada traidora que ingresó al recinto por La Libertad Avanza, atraviesa uno de los momentos más felices de su vida. Luego de dar a luz a su segundo hijo junto al empresario y abogado Franco Bindi, la legisladora compartió con sus seguidores la alegría por la llegada del bebé y reveló un detalle que llamó especialmente la atención: el nombre que eligió para el recién nacido.
El pequeño nació el pasado 28 de mayo mediante una cesárea realizada a las 36 semanas de gestación. Aunque el parto debió adelantarse por algunas complicaciones durante el embarazo, tanto la madre como el bebé evolucionaron favorablemente y ya disfrutan de esta nueva etapa familiar.
La sorpresa llegó cuando Pagano contó que el niño se llama Hipólito, un nombre poco frecuente entre los recién nacidos de la actualidad y con una fuerte carga histórica.
La primera foto del bebé de Marcela Pagano
El origen de Hipólito se remonta a la antigua Grecia. Proviene de la palabra Hippolytos, formada por los términos hippos (caballo) y lyein (liberar o desatar). Su significado suele interpretarse como “el que libera los caballos” o “el que desata los corceles”, una imagen asociada en la antigüedad con la fuerza, la preparación para la batalla y el liderazgo.
En Argentina, el nombre remite inevitablemente a Hipólito Yrigoyen, dos veces presidente de la Nación. Su figura también estuvo rodeada de controversias. Durante sus gobiernos recibió críticas por ejercer un liderazgo considerado excesivamente personalista, con una fuerte concentración de decisiones en su figura y escasa delegación de funciones. Sus opositores cuestionaban además su estilo reservado y hermético, que le valió el apodo de "El Peludo".
En su segundo mandato, iniciado en 1928, los cuestionamientos se profundizaron debido a las dificultades económicas derivadas de la crisis mundial de 1929. Sectores empresariales, políticos y parte de la prensa lo responsabilizaron por la falta de respuestas eficaces frente al aumento del desempleo, la caída de la actividad económica y el creciente malestar social.
Hipólito Yrigoyen
También fue acusado por sus adversarios de utilizar cargos públicos para fortalecer su estructura política y favorecer a dirigentes cercanos al oficialismo. Estas críticas se combinaron con cuestionamientos vinculados a su avanzada edad —tenía 76 años al asumir su segundo mandato— y a su estado de salud, factores que algunos consideraban incompatibles con la conducción del país en un contexto de crisis.