Este martes, los gobiernos de Trump y Aliyez firmaron un acuerdo que abarca varias temáticas, entre ellas, seguridad, cooperación económica y asuntos energéticos.
Estados Unidos y Azerbaiyán firmaron el martes en Bakú un acuerdo de asociación estratégica que abarca cooperación económica, energética y de seguridad, en un movimiento que refuerza la presencia de Washington en el Cáucaso Sur, una región donde Rusia ha sido históricamente el principal actor de poder.
El acuerdo fue firmado por el presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, y el vicepresidente estadounidense, JD Vance, durante una visita oficial que incluyó también a Armenia, el histórico rival de Azerbaiyán.
Aliyev calificó el acuerdo como el inicio de ''una fase completamente nueva'' en las relaciones bilaterales. Según el mandatario, la cooperación se ampliará de manera significativa en áreas como ventas de material de defensa y desarrollo de inteligencia artificial, además de profundizar la colaboración existente en seguridad energética y lucha contra el terrorismo.
El pacto refuerza el papel de Azerbaiyán como socio estratégico de Estados Unidos en una zona marcada por tensiones geopolíticas y rivalidades regionales.
JD Vance se reunió con el presidente azerí Aliyev para sellar la alianza de cooperación económica y energética
Por su parte, Vance anunció que Estados Unidos enviará a Azerbaiyán un número no especificado de embarcaciones para ayudar a proteger sus aguas territoriales, una señal concreta del fortalecimiento de la cooperación militar. El vicepresidente destacó que la seguridad marítima es clave para garantizar la estabilidad regional y proteger infraestructuras energéticas críticas.
El acuerdo firmado esta semana tiene su origen en conversaciones mantenidas en agosto pasado en Washington entre Aliyev y el presidente estadounidense Donald Trump.
En ese encuentro, Azerbaiyán y Armenia alcanzaron un entendimiento político destinado a poner fin a décadas de conflicto, tras casi 40 años de enfrentamientos intermitentes. Aunque todavía no se ha firmado un tratado de paz formal, ambos países han dado pasos para reducir tensiones y reanudar parcialmente intercambios energéticos.
El acuerdo tiene origen en 2025 cuando Trump y Aliyev se reunieron en Washington
Durante su gira regional, Vance también visitó Armenia, donde firmó un acuerdo con el primer ministro Nikol Pashinyan que podría abrir el camino para que Estados Unidos participe en la construcción de una central nuclear en ese país.
Armenia ha dependido históricamente de la energía rusa e iraní, por lo que el posible proyecto nuclear representaría un cambio estratégico significativo en su matriz energética y en sus alianzas internacionales.
Otro eje central de la visita fue el impulso al proyecto conocido como ''Trump Route for International Peace and Prosperity'' (TRIPP). Se trata de un corredor de 43 kilómetros que atravesaría territorio armenio y permitiría a Azerbaiyán acceder directamente a su enclave de Najicheván y, desde allí, a Turquía, su principal aliado regional.
Vance también se reunió con el primer ministro de Armenia y se podría dar la construcción de una planta nuclear
El corredor mejoraría la conectividad entre Asia y Europa en un contexto en el que Washington busca diversificar rutas comerciales y energéticas, reduciendo la dependencia de Rusia como consecuencia de la guerra en Ucrania.
''Esperamos que TRIPP contribuya a fortalecer la cooperación económica, el desarrollo de recursos naturales y minerales críticos, y que haga posible que el acuerdo de paz entre Azerbaiyán y Armenia sea duradero'', afirmó Vance en una conferencia de prensa conjunta con Aliyev.
Aunque persisten desafíos y aún no se ha firmado un acuerdo de paz definitivo, el acercamiento simultáneo de Estados Unidos a Azerbaiyán y Armenia sugiere un esfuerzo diplomático sostenido para reconfigurar el equilibrio de poder en el Cáucaso Sur y reducir la influencia rusa en la región.
Vance fomentó el desarrollo de las rutas terrestres a través de Bakú y Yerevan