Los hombres, de entre 18 y 26 años, fueron detenidos tras una investigación de la inteligencia francesa sobre actividades yihadistas en un grupo de WhatsApp. Uno de ellos habría mantenido contacto con una mujer acusada en Estados Unidos de preparar un atentado contra el Capitolio de Nueva York.
Las autoridades francesas detuvieron a tres inmigrantes ilegales africanos de entre 18 y 26 años sospechados de participar en actividades vinculadas al Estado Islámico (ISIS) y de preparar un posible ataque contra la comunidad judía en Francia.
La investigación fue iniciada a comienzos de julio por la Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia (PNAT) a partir de actividades consideradas yihadistas dentro de un grupo de WhatsApp denominado “Soldiers of Allah”. La investigación está siendo desarrollada por la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI).
Policías francesas patrullando una comunidad judía en Francia
Según los investigadores, los sospechosos habrían considerado viajar a África para incorporarse al ISIS y, al mismo tiempo, habrían evaluado la posibilidad de llevar adelante una acción violenta contra integrantes de la comunidad judía francesa. Las autoridades todavía investigan hasta qué punto los planes habían avanzado y si existía un objetivo concreto o una preparación operativa.
Los tres hombres fueron detenidos a comienzos de septiembre y posteriormente quedaron bajo custodia judicial. La Fiscalía Nacional Antiterrorista abrió una investigación formal por presunta asociación criminal terrorista con el objetivo de preparar actos de terrorismo. Los sospechosos fueron enviados a prisión preventiva mientras continúa la investigación.
Uno de los elementos que amplió la dimensión internacional del caso es el presunto contacto entre uno de los detenidos, de unos 20 años, y Jessica Bowie, una mujer estadounidense de 35 años detenida en agosto por el FBI en Nueva York.
El Departamento de Justicia estadounidense acusa a Bowie de haber intentado proporcionar apoyo material al ISIS y de haber preparado un ataque contra el Capitolio del estado de Nueva York, en Albany. Según la acusación, habría buscado obtener un explosivo, realizado tareas de reconocimiento en las inmediaciones del edificio y planeado atacar a legisladores durante una sesión antes de intentar viajar a territorio controlado por ISIS.
El episodio vuelve a poner el foco sobre la radicalización que tienen los inmigrantes ilegales de origen islámico, que permiten a grupos yihadistas difundir propaganda y establecer contactos sin necesidad de estructuras organizativas tradicionales.
Inmigrantes ilegales llegando a Francia
Francia mantiene una vigilancia reforzada sobre las redes vinculadas al terrorismo yihadista, mientras que la comunidad judía continúa bajo especial protección debido al riesgo de ataques antisemitas y terroristas.
El caso francés y la investigación contra Bowie en Estados Unidos muestran además cómo las agencias de seguridad de distintos países deben intercambiar información para detectar posibles conexiones internacionales antes de que los planes investigados puedan convertirse en ataques concretos.