Francia vivió este sábado 7 de noviembre una nueva jornada de disturbios contra el Gobierno. Por cuarto fin de semana consecutivo, miles de inmigrantes ilegales, extremistas de izquierda y organizaciones sindicales participaron en violentas protestas en distintas ciudades del país, algunas de las cuales terminaron con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
El Ministerio del Interior calculó que 146.000 personas participaron en las protestas a nivel nacional, incluidas 46.000 en París. La inter-sindical estudiantil presentó una estimación considerablemente superior: 250.000 asistentes en todo el territorio francés y 75.000 en la capital.











