El progresismo francés volvió a la polémica internacional luego de que un grupo de católicos fuera detenido tras protestar frente a la iglesia de Saint-Laurent, en París, contra una instalación artística LGTB realizada dentro del templo en el marco de la Nuit Blanche, el evento cultural organizado por el Ayuntamiento de la capital francesa.
Según reportaron medios franceses y relacionados al activismo católico, seis fieles fueron puestos en detención provisional después de participar en una oración pública frente a la iglesia, donde buscaban rechazar lo que consideraban una profanación del espacio sagrado. La policía intervino para garantizar el acceso al templo y permitir el desarrollo de la actividad programada.
La policía de Macrón detuvo a un grupo de catolicos por rezas frente a la iglesia.
El episodio ocurrió durante la edición 2026 de la Nuit Blanche, una celebración nocturna de arte contemporáneo creada en 2002 que utiliza distintos espacios públicos, patrimoniales y culturales de París. Este año, la polémica se encendió porque varias iglesias y capillas católicas fueron incluidas en la programación oficial, con instalaciones sonoras, experiencias inmersivas y propuestas que representa una profanación al culto religioso.
Uno de los principales focos fue la iglesia de Saint-Laurent, ubicada en el distrito 10 de París. Allí se presentó Sous la peau du ciel —“Bajo la piel del cielo”—, una instalación de la artista Marie-Luce Nadal basada en mensajes telefónicos enviados por personas de distintos lugares del mundo, mezclados luego con sonidos ambientales y tratamientos digitales.
Barbara Butch, directora artística de la Nuit Blanche.
La propuesta fue instalada dentro del templo con altavoces distribuidos en capillas laterales, zonas próximas a los altares, el baptisterio e incluso confesionarios. Para numerosos católicos, la intervención convirtió un lugar destinado a la oración en un espacio incompatible con su carácter sagrado.
La polémica también quedó atravesada por la figura de Barbara Butch, elegida por el Ayuntamiento de París como directora artística de la Nuit Blanche. Su nombre ya había quedado asociado a la controvertida ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024, cuestionada por millones de cristianos por una representación interpretada como una burla de la Última Cena.
Barbara Butch "recreando" la última cena de Jesus.
La ex vicealcaldesa socialista Alexandra Cordebard, actual alcaldesa del distrito 10, defendió la apertura de la iglesia para “celebrar la libertad” y dar visibilidad al movimiento LGBTQIA+. Desde el lado de los manifestantes, en cambio, denunciaron que se trató de una utilización ideológica de templos católicos bajo cobertura cultural.
La organización Civitas International había convocado previamente a rezar frente a las iglesias incluidas en el evento. Su presidente, Alain Escada, pidió utilizar la oración como forma de resistencia pacífica y llamó a formar una “barrera” de fieles arrodillados frente a los templos.