El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, continúa recuperándose de graves heridas desfigurantes, que incluyen daños en el rostro y en una o ambas piernas, sufridas durante el ataque aéreo que abatió a su padre al inicio del actual conflicto, según revelaron a Reuters tres fuentes cercanas a su círculo íntimo.
De acuerdo con estas fuentes, el ayatolá de 56 años sufrió un impacto significativo en el complejo del ex líder supremo en el centro de Teherán.
Como resultado, su rostro quedó desfigurado y presentó heridas graves en las extremidades inferiores. Pese a ello, indicaron que mantiene su "lucidez mental" y continúa participando en decisiones clave.











