De acuerdo con el crudo testimonio de la víctima, el encuentro derivó en una agresión sexual que incluyó besos sin consentimiento y una “penetración con los dedos” a pesar de su negativa explícita. La denunciante fue especialmente contundente durante su audiencia judicial, donde afirmó: “Se comportó como un animal, no mostró ninguna ternura, parecía desesperado por tener sexo”.
Según su relato, solo pudo escapar tras propinarle una patada al futbolista, momento en el cual envió un mensaje de texto a una amiga solicitando auxilio.












