Las autoridades francesas abrieron una investigación por tentativa de homicidio tras el lanzamiento de un cóctel molotov contra un grupo de gendarmes durante las manifestaciones del sábado 31 de octubre en París. El artefacto explotó junto a los efectivos y provocó que uno de ellos se prendiera fuego, aunque el agente sufrió heridas leves.
La Fiscalía de París informó que los objetos explosivos fueron dirigidos contra aproximadamente 15 gendarmes y otros policías. La causa fue iniciada bajo la figura de "tentativa de homicidio contra personas depositarias de la autoridad pública", una calificación que permite investigar el ataque por su gravedad y por el riesgo al que fueron expuestos los funcionarios.












