El gobierno de Chile informó que más de 1.400 migrantes abandonaron voluntariamente el país desde el cambio de mando presidencial en marzo de 2026, en medio de una política migratoria más estricta impulsada por la administración de José Antonio Kast. La mayoría de las personas que dejaron el territorio chileno serían ciudadanos venezolanos, según datos oficiales.
El director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, señaló que el fenómeno coincide con el endurecimiento de las medidas de control fronterizo y con una mayor fiscalización migratoria aplicada desde el inicio del nuevo gobierno.











