El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que el dólar estadounidense se convertirá en el principal instrumento del comercio venezolano, una medida que, según Washington, será clave para consolidar la recuperación económica del país y facilitar su reinserción en los mercados internacionales.
Durante una entrevista televisiva, Bessent afirmó que “la nueva Venezuela va a facturar en dólares” y sostuvo que la moneda estadounidense será el “eje central” de las operaciones comerciales y financieras del país. Según explicó, durante años Venezuela enfrentó fuertes limitaciones para realizar transacciones en dólares, situación que habría reducido su acceso a liquidez y a mecanismos financieros internacionales.
El secretario del Tesoro Scott Bessent
El funcionario estadounidense señaló que la utilización generalizada del dólar permitirá una mayor integración con los mercados globales y facilitará el acceso a inversiones extranjeras. También argumentó que la dolarización comercial reducirá costos de transacción, aumentará la confianza de los inversores y ofrecerá mayor estabilidad para las operaciones vinculadas al sector energético.
Las declaraciones se producen en medio de una serie de medidas adoptadas por Washington para flexibilizar determinadas restricciones económicas sobre Venezuela. En las últimas semanas, el Departamento del Tesoro autorizó nuevas operaciones relacionadas con sectores estratégicos como el petróleo, el gas, la minería, las telecomunicaciones, la aviación y determinadas transacciones financieras.
La estrategia estadounidense apunta a favorecer la recuperación de la economía venezolana mediante una mayor apertura comercial y financiera. Entre las medidas recientes también figuran autorizaciones para operaciones con determinadas instituciones bancarias venezolanas y mecanismos destinados a facilitar el flujo de dólares dentro de la economía.
La dictadora interina venezolana Delcy Rodríguez
Para los defensores de esta política, la adopción del dólar como referencia principal podría contribuir a consolidar la estabilidad monetaria después de años de inflación, controles cambiarios y restricciones financieras. Asimismo, consideran que la medida facilitará la llegada de capitales internacionales y fortalecerá la confianza de empresas interesadas en invertir en sectores estratégicos venezolanos.
Aunque todavía quedan importantes desafíos económicos por resolver, las declaraciones de Bessent reflejan la visión de la administración Trump sobre el futuro de Venezuela: una economía más integrada al sistema financiero internacional, con mayor protagonismo del dólar y una creciente apertura a las inversiones y al comercio global.