El gobierno del presidente Donald Trump imputó por primera vez al grupo de extrema izquierda Antifa por cargos de terrorismo doméstico luego de que una célula de sus militantes atacara a tiros un centro de detención de inmigrantes en Texas durante una emboscada en el mes de julio.
Dos miembros de Antifa, Cameron Arnold y Zachary Evetts, fueron acusados por un jurado federal de proporcionar apoyo material al terrorismo, intento de asesinato de agentes federales y asistentes, y uso de armas de fuego durante intentos de asesinato, según los documentos judiciales que obtuvo la cadena Fox News.











