La administración del presidente Donald Trump oficializó el jueves la anulación de la normativa emitida en 2024 por el gobierno de Joe Biden que restringía el desarrollo de petróleo y gas en la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska (NPR-A). Con la rescisión, el Ejecutivo restablece el acceso a más de 525.000 hectáreas previamente cerradas a la actividad, en la mayor extensión de tierras públicas sin perturbar del país.
La decisión, que será publicada formalmente en el Registro Federal, restituye la posibilidad de arrendamiento y exploración en vastas áreas que la administración Biden había bloqueado en nombre de la ''protección ambiental''. El gobierno de Trump argumenta que la medida permitirá impulsar la economía del North Slope y fortalecer la seguridad energética nacional.
''Al rescindir la regla de 2024, seguimos la dirección del presidente Trump para desbloquear el potencial energético de Alaska, crear empleos para las comunidades del North Slope y reforzar la seguridad energética estadounidense'', afirmó el secretario del Interior, Doug Burgum, en un comunicado. Según la administración, la eliminación de las restricciones recupera un enfoque ''de sentido común'' en la gestión de recursos federales.
El secretario del Interior destacó la oportunidad para el estado de desarrollar su industria petrolera
Defensores de la decisión sostienen que la NPR-A, creada en 1923 por el presidente Warren Harding como reserva estratégica de combustible para la Marina, debe continuar cumpliendo su función histórica como fuente de suministro energético.
Señalan que las limitaciones impuestas por el gobierno anterior frenaban inversiones y reducían oportunidades laborales en una región donde la industria petrolera ha sido durante décadas un pilar económico.
El sector energético de Alaska y varias organizaciones locales han expresado respaldo a la revocación. Entre ellas se encuentran grupos indígenas que destacaron la importancia del desarrollo petrolero para sostener los ingresos fiscales regionales.
Distintos sectores en Alaska han respaldado y celebrado la medida
Estas indicaron que la infraestructura asociada a la industria contribuye al financiamiento de servicios esenciales como salud y educación en comunidades remotas.
Economistas y autoridades estatales alineadas con la medida señalan que la reapertura de estas tierras podría atraer nuevos proyectos, generar empleos bien remunerados y mejorar la posición de Estados Unidos frente a un mercado global energético volátil. Añaden que el desarrollo moderno en la región se realiza bajo estándares tecnológicos y regulatorios que, aseguran, permiten equilibrar producción y protección ambiental.
La revocación finaliza un proceso iniciado a comienzos de año, cuando la administración propuso revertir las restricciones adoptadas en 2024. Con la decisión publicada este jueves, el gobierno republicano consolida uno de sus principales objetivos en materia energética: reducir regulaciones para estimular la explotación de recursos domésticos y reforzar la autosuficiencia del país.
Nuevos proyectos de inversión y la apertura a nuevos puestos de trabajo son algunas de las ventajas que acarrea esta decisión