En una manifestación frente al Ayuntamiento, el líder del Partido Republicano del Pueblo (CHP), el principal partido de la oposición, acusó al gobierno de llevar a cabo un "golpe judicial" y de usurpar la voluntad del pueblo.
El ministro de Justicia, Yılmaz Tunç, negó que las detenciones tuvieran alguna relación con el gobierno, insistiendo en que las investigaciones y casos judiciales son procesos independientes.

Sin embargo, este argumento fue recibido con escepticismo por la oposición y observadores internacionales, que consideran que el arresto de İmamoğlu es un intento de silenciar a uno de los principales rivales políticos de Erdoğan.
Este hecho también provocó una fuerte reacción en los mercados: el índice principal de la Bolsa de Estambul cayó un 7%, lo que llevó a una pausa temporal en las operaciones, mientras que la lira turca perdió alrededor del 3,5% de su valor frente al dólar.
İmamoğlu, que ganó las elecciones municipales de Estambul en 2019, enfrenta fuertes acusaciones de corrupción y vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), una organización designada como terrorista por Turquía y sus aliados internacionales.
















