El documento excluye expresamente cualquier disposición relacionada con la deuda de Ucrania por la asistencia militar o financiera previamente recibida de Estados Unidos, lo cual representa un cambio importante respecto a propuestas anteriores.
Bajo la administración del presidente Donald Trump, Washington había planteado que parte del acuerdo sirviera como forma de reembolso por la ayuda militar, que Trump estimó en hasta 300 mil millones de dólares. Sin embargo, desde el escalamiento de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022, Kiev ha recibido aproximadamente 200 mil millones de dólares en asistencia estadounidense.
El acuerdo se basa en la creación de un fondo conjunto y no incluirá pagos inmediatos ni la transferencia de activos estratégicos como plantas industriales, puertos o el sistema de transmisión de gas de Ucrania.












