La crisis de la vivienda de España vuelve a situar al gobierno de Pedro Sánchez en el centro de las críticas. Un reciente informe revela que en numerosas ciudades españolas los trabajadores llegan a destinar hasta el 50% de su salario al pago del alquiler, una situación que afecta especialmente a jóvenes, familias de clase media y trabajadores con ingresos moderados.
El fenómeno es particularmente visible en grandes centros urbanos como Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga, donde los precios de los alquileres han registrado fuertes incrementos durante los últimos años. Mientras los salarios han crecido de forma limitada, el costo de acceso a una vivienda se ha disparado, reduciendo significativamente la capacidad de ahorro de millones de ciudadanos.














