Un histórico acuerdo comercial con la Unión Europea (UE) fue anunciado este domingo por el presidente Donald Trump.
Bajo los términos del mismo, el bloque de 27 países se comprometería a adquirir 750.000 millones de dólares en energía estadounidense e invertir otros 600.000 millones en el país por encima de los niveles actuales.
El anuncio también estuvo acompañado de la imposición de un nuevo arancel del 15% sobre la mayoría de los productos europeos, lo que generó grandes expectativas entre los sectores de ambas economías.
Algunos líderes europeos esperaban una reducción al 10%, alineado con los aranceles que Estados Unidos ya aplica a las importaciones de otros países como el Reino Unido, pero Trump fue tajante al respecto: ''¿Mejor significa más bajo? No'', respondió a una periodista.

"El mayor acuerdo jamás hecho"
Trump calificó el pacto como ''el mayor acuerdo jamás hecho'' y lo presentó tras una reunión con la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su resort de Turnberry, en Escocia, durante su visita de cuatro días al Reino Unido.
Según el mandatario, el acuerdo solucionará la mayoría de los conflictos comerciales pendientes entre Estados Unidos y la UE, aunque aclaró que los productos farmacéuticos no formarán parte del pacto, ya que su política es que estos sean fabricados en territorio estadounidense.
Lo que arregló Trump
Días atrás, el republicano había admitido que aún quedaban entre tres y cuatro puntos conflictivos para destrabar con Bruselas, estando entre sus quejas más recurrentes las políticas europeas sobre automóviles y productos agrícolas.










