Esto resultó en la muerte de las 67 personas a bordo de ambos aviones. Tres miembros del servicio estaban realizando un vuelo de entrenamiento en el helicóptero UH-60 Black Hawk.
La Marina de los Estados Unidos emitió una declaración en la que detallaba que los dos miembros de la tripulación fueron rápidamente recuperados de la bahía y transportados a un hospital para una evaluación médica.

Ambos están en condición estable. La declaración también señaló que la Base Naval Coronado activó un Centro de Operaciones de Emergencia en respuesta al incidente, y la evaluación del sitio del accidente continúa.
La causa del accidente sigue siendo objeto de investigación, y aunque la Marina no ha revelado más detalles sobre lo sucedido, se espera que continúen las indagaciones para determinar qué provocó la caída del avión.
Este tipo de incidentes subraya los riesgos inherentes al abandono por parte de la administración Biden respecto a las fuerzas armadas. El demócrata optó por inundar las distintas ramas de las fuerzas de políticas de inclusión y diversidad mientras descuidó en gran parte el equipamiento, infraestructura y entrenamiento de las fuerzas militares.














