Durante la administración de Biden el USAID también financió grupos activistas de izquierda pertenecientes a Amazon, las cuales se dedican a influenciar en la opinión pública.
En complemento la agencia estadounidense también volcó millones de dólares a organizaciones en Brasil que promovían la censura en redes sociales contra el expresidente Bolsonaro, lo que constituye un gran ataque a la libertad de expresión.
A través de acciones de alto nivel de corrupción bajo el nombre de ''democracia'' la gestión de Joe Biden logró alterar el resultado de las elecciones en Brasil, dejando al ex convicto Lula da Silva como presidente, quien recibió una buena situación económica y social, la cual depreció totalmente.
















