Luego de que se hayan descubierto millones de dólares erogados en programas inservibles por parte del USAID, relacionados con iniciativas de diversidad e inclusión, alrededor del mundo, se descubrió un masivo esquema de fraude en Latinoamérica.
Además de los delirantes gastos en países como Serbia y Colombia, en donde el organismo financió una ''opera transgénero'' o la destinación de millones de dólares a la creación del Coronavirus, el USAID parece haber financiado elecciones fraudulentas en América Latina.
En medio de los millones de dólares que envió la administración Biden en concepto de promoción de pueblos indígenas en el Amazonas, también se financió ampliamente a grupos de izquierda que formaron parte del fraude electoral llevado a cabo en Brasil en 2022.

Por otro lado, millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses se destinaron a la censura del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien fue objeto de una feroz persecución política y judicial desde las elecciones.
El ex oficial del Departamento de Estado, Mike Benz, señaló que la agencia gubernamental estadounidense llevó a cabo una fuerte operación de censura, la cual estaba apuntada directamente a Bolsonaro. La misma estaba destinada a suprimir los esfuerzos de campaña online del expresidente, así como los de sus seguidores.
De acuerdo a Benz y otras fuentes, millones de dólares fueron destinados a diversas organizaciones no gubernamentales (ONGs) que impulsan causas izquierdistas. Una de esas organizaciones se trata del Instituto Felipe Neto, el cual se dedica a financiar ''educación en medios''.
Sin embargo, mientras la institución no gubernamental recibía millones de dólares con el fin de promocionar la libertad de expresión, la plataforma electoral de Bolsonaro se veía diariamente afectada.











