El presidente comunista colombiano, Gustavo Petro, defendió al narcoterrorismo y calificó como un “asesinato” el ataque realizado por Estados Unidos contra una lancha de droga proveniente de las costas venezolanas, hecho que dejó un saldo de 11 delincuentes muertos.
El mandatario colombiano de extrema izquierda puso en duda la legitimidad del operativo y cuestionó el uso de fuerza letal en acciones antidrogas, lo que generó fuertes críticas en redes sociales por sus declaraciones sobre la lucha contra el narcotráfico.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que la Armada de su país había destruido una embarcación procedente de Venezuela en el Caribe, como parte del despliegue militar en la zona. Según sus declaraciones, “acabamos, en los últimos minutos, de destrozar un bote que llevaba drogas y hay más de donde ese vino, vino de Venezuela”. El ataque eliminó a 11 miembros del Tren de Aragua, grupo narcoterrorista vinculado al tráfico internacional de estupefacientes.

La noticia comenzó a difundirse a través de un video publicado en redes sociales y en presentaciones públicas, donde se observa la destrucción de la embarcación y la muerte de sus ocupantes. Posteriormente, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, sostuvo que la nave transportaba droga proveniente de territorio venezolano y actuaba bajo las órdenes del Tren de Aragua.
La respuesta de Petro llegó horas más tarde, mediante un mensaje en la red social X, en el que expresó: “Si esto es verdad, es un asesinato en cualquier parte del mundo”. Además, enfatizó que “llevamos décadas capturando civiles que transportan drogas sin matarlos”, evidenciando su política amigable respecto al narco.









