Durante la nueva ronda de negociaciones celebrada en Egipto, la organización terrorista Hamas exigió una lista de presos palestinos que deberían ser liberados como parte de un eventual acuerdo de tregua. La demanda fue interpretada como una maniobra dilatoria, ya que el grupo terrorista intenta obtener concesiones sin garantizar la liberación inmediata de los rehenes israelíes.
Fuentes diplomáticas indicaron que Hamas “no presentó aún compromisos verificables” para entregar a los cautivos, entre ellos mujeres y niños secuestrados durante los ataques del 7 de octubre. Israel, por su parte, mantiene su postura firme: no habrá retirada militar completa de Gaza ni concesiones unilaterales mientras no se concrete la devolución de todos los rehenes y el desarme del grupo islamista.
Trump intensifica su rol como mediador clave
El presidente estadounidense Donald Trump, quien asumió nuevamente el liderazgo diplomático en Medio Oriente, envió a su equipo de asesores a El Cairo para sostener reuniones con las delegaciones de Egipto, Qatar, Turquía e Israel. Según fuentes del Departamento de Estado, el objetivo del mandatario es destrabar las negociaciones y lograr un alto el fuego que garantice la seguridad israelí y la estabilidad regional.

Trump destacó que “la prioridad absoluta es la liberación de los rehenes y el fin del terrorismo en Gaza”, y remarcó que la paz “solo será posible si Hamas renuncia por completo a la violencia”. La Casa Blanca considera que el reclamo del grupo terrorista de obtener una lista de presos “no puede anteponerse al derecho de Israel a defenderse”.









