Los patriotas que respaldan a Bolsonaro llegan al balotaje con la esperanza de llevar al derechista a la presidencia y evitar la reelección del dictador Lula.
El dictador Lula da Silva pidió bajar la candidatura de Flávio Bolsonaro a días del balotaje
Hoy, domingo25 de octubre, Brasil vive una jornada electoral decisiva e histórica para el destino de Sudamérica. Un total de 158,7 millones de brasileños habilitados para votar —un incremento de 2 millones de electores en comparación con las elecciones generales de 2022— acuden a las urnas para elegir en segunda vuelta al próximo presidente de la República.
El comicio presidencial enfrenta dos modelos profundamente antagónicos: la opción de libertad, prosperidad y orden encabezada por el senadorFlávio Bolsonaro del Partido Liberal (PL), e impulsada por el legado de su padre Jair Bolsonaro, frente al modelo autoritario y socialista del dictadorLuiz Inácio Lula da Silva, representante del Partido de los Trabajadores (PT).
Bolsonaro y Lula
El despliegue logístico de esta elección nacional se efectúa a través de 500.000 urnas electrónicas instaladas en 92.000 centros de votación distribuidos a lo largo de 5.570 municipios en todo el país, además del registro de casi 919.000 ciudadanos habilitados en el exterior (32% más que en 2022). El sistema electoral establece el voto obligatorio para los ciudadanos de entre 18 y 70 años (siendo facultativo para los jóvenes de 16 a 17 años y mayores de 70 años).
La jornada de votación se desarrolla de forma presencial entre las 08:00 y las 17:00 horas bajo un horario unificado adaptado a la hora de Brasilia en todos los husos horarios del territorio nacional. Para emitir el sufragio, los electores presentan su documentación con foto ante la mesa electoral e ingresan su voto mediante las máquinas de votación electrónica de grabación directa (DRE): digitan el número 22 correspondiente a la candidatura de Flávio Bolsonaro, presionan el botón verde para confirmar, el botón naranja para corregir, o la tecla blanca para votar en blanco. Gracias al procesamiento automatizado del Tribunal Superior Electoral (TSE), los resultados oficiales se conocerán con extrema rapidez pocas horas después del cierre de las mesas.
Bolsonaro y Lula
Las proyecciones electorales de la jornada anticipan un resultado favorable a las fuerzas de la libertad. Según la última encuesta de la consultora Datafolha difundida el jueves22 de octubre, Flávio Bolsonaro encabeza la intención de voto con un 47% de las adhesiones frente al 45% de Lula da Silva, registrando una ventaja en el marco de un empate técnico con un margen de error de dos puntos, con un 6% de votos en blanco y un 2% de votos nulos.
Este liderazgo ratifica la tendencia de la primera vuelta del 4 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro destruyó los pronósticos de la izquierda al ganar con 56,1 millones de votos (47,03% de los válidos o 47,23% en el escrutinio del 98,99%) aventajando por 2,2 millones de votos a Lula da Silva, quien quedó relegado con 53,9 millones (45,16% o 44,93%).
La postulación de Flávio Bolsonaro se apoya además en una hegemonía política e institucional sin precedentes. Para el período legislativo 2027, la proyección gráfica sobre las 81 bancas del Senado Federal otorga a la derecha una mayoría absoluta de 49 escaños (frente a 16 escaños del centro y 16 escaños de la izquierda), superando holgadamente los 41 votos requeridos para la mayoría simple y quedando al borde de los 54 votos necesarios para reformas constitucionales o la aprobación de un juicio político (impeachment)
El candidato, Flavio Bolsonaro
En la Cámara de Diputados, las fuerzas conservadoras aseguran 388 diputados frente a solo 124 de la izquierda, mientras que en las gobernaciones estatales la derecha controla 18 estados. Este dominio territorial se refleja en victorias como la del gobernadorTarcísio de Freitas en San Pablo —quien se reeligió con el 64,33% (6.853.195 votos) frente al 34,78% (3.705.411 votos) del ministro de EconomíaFernando Haddad (alcanzando un 63,53% al 67% de las mesas)— y de Douglas Ruas en Río de Janeiro con el 50% de los votos válidos.
Como antecedente secundario de la jornada, el último debate presidencial realizado la noche del viernes23 de octubre en los estudios de TV Globo en Río de Janeiro dejó al descubierto la desesperación del régimen petista. Mientras Flávio Bolsonaro, mantuvo una postura moderada y aspiracional prometiendo “futuro” y “prosperidad”, el mandatario socialistaLula da Silva (a sus 81 años) lució confundido con los tiempos, perdiendo el control de la discusión y recurriendo a agresiones verbales tras ser acorralado por el alto endeudamiento de las familias y la tasa de interés anual del 13,75%. En contraste, Flávio Bolsonaro reafirmó sus propuestas de mano dura, incluyendo la reducción de la edad de responsabilidad penal a 14 años para delitos graves y un recorte del gasto público para frenar el despilfarro del Estado.