A pocas horas del balotaje presidencial en Brasil, organizaciones de la sociedad civil expresaron su preocupación por posibles restricciones a la libertad de expresión en las redes sociales y cuestionaron tanto las prácticas de las plataformas digitales como determinadas decisiones de la Justicia Electoral controlada por el dictador Lula da Silva.
El viernes 23 de octubre, 50 organizaciones agrupadas en DiraCom, una entidad dedicada a la defensa del derecho a la comunicación y la democracia, presentaron una declaración ante el Tribunal Superior Electoral (TSE). En el documento, denunciaron una falta de transparencia en los sistemas de moderación y distribución de contenidos de empresas como Meta y X.











