Un informe reciente de inteligencia europea encendió nuevas alertas sobre la situación económica de Rusia al señalar que el régimen de Putin habría manipulado sus datos oficiales para aparentar una mayor resistencia frente a las sanciones occidentales y los costos de la guerra en Ucrania.
Según el Servicio de Inteligencia Militar de Suecia (MUST), las autoridades rusas presentaron cifras económicas que, si bien reflejan ciertas dificultades, estarían diseñadas para minimizar el verdadero impacto de la crisis. Esto incluye indicadores como el crecimiento económico, la inflación y el déficit fiscal.
El informe sostiene que la economía rusa enfrenta una inflación más alta y un déficit presupuestario mayor al reconocido oficialmente. Incluso, algunas estimaciones sugieren que la inflación real podría acercarse al 15%, muy por encima de los valores difundidos por el Banco Central ruso.












