El régimen terrorista de Irán amenazó con atacar “todos los centros económicos” de Medio Oriente en caso de que continúen los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra su territorio, en una nueva escalada que agrava la tensión regional.
La advertencia fue lanzada por Ebrahim Jabbari, general del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, quien dejó en claro que el régimen iraní está dispuesto a ampliar el conflicto más allá de los objetivos militares.
“Le decimos al enemigo que si decide atacar nuestros principales centros, atacaremos todos los centros económicos de la región”, afirmó el alto mando, en un mensaje que apunta directamente contra la infraestructura energética y financiera de la totalidad del Golfo.
El presidente Donald Trump.
Las declaraciones fueron difundidas por la agencia estatal ISNA y se producen en un contexto de fuerte presión militar sobre Teherán, tras el inicio de los ataques aéreos estadounidenses e israelíes el sábado.
Desde entonces, Irán respondió con lanzamientos de misiles y drones contra objetivos no solo en Israel, sino en distintos países de la región, ampliando el radio del conflicto, y apuntando contra infraestructura civil.
Jabbari también se refirió a la medida de alto impacto económico tomada por el régimen islámico: “Hemos cerrado el Estrecho de Ormuz. Actualmente, el precio del petróleo supera los 80 dólares y pronto alcanzará los 200”.
El cierre del estrecho, uno de los principales puntos de tránsito del comercio energético mundial, prendió alarmas en los mercados internacionales.
Misiles iraníes.
La retórica del general iraní se enmarca en una delirante estrategia de presión que combina acciones militares y económicas contra la región y el mundo.
Desde el comienzo del conflicto, Irán lanzó misiles y drones contra los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Baréin. En el segundo día, la ofensiva se amplió hacia Omán y Arabia Saudita, ampliando la inestabilidad en todo el Golfo.
Sin embargo, la amenaza de atacar “todos los centros económicos” supone un salto cualitativo en la escalada, ya que implicaría expandir los objetivos hacia infraestructura crítica en múltiples países de Medio Oriente, profundizando la estrategia del régimen de desestabilizar toda la región como mecanismo de presión.