El régimen de Irán condenó a muerte a Amirhosein Musavi, un activista de 40 años detenido desde diciembre de 2024 por sus publicaciones en redes sociales. La sentencia fue comunicada por su abogado, Reza Shafakhah, y posteriormente confirmada por organizaciones internacionales de derechos humanos. El tribunal lo declaró culpable de "corrupción en la tierra", un delito contemplado en el código penal iraní que puede ser castigado con la pena capital.
El activista fue detenido el 18 de diciembre de 2024 en el aeropuerto Mehrabad de Teherán, cuando se disponía a viajar a la isla de Kish, en el golfo Pérsico. De acuerdo con su defensa, los organismos de seguridad habían vigilado su actividad digital durante aproximadamente seis meses antes de identificarlo como responsable de la cuenta.













