La retirada de capitales también alcanzó a los inversores institucionales, que sacaron aproximadamente 4.800 millones de reales entre el 26 de octubre y el 3 de noviembre. Así, el drenaje total de recursos del mercado bursátil brasileño superó los 17.000 millones de reales durante ese período.
La reacción del mercado quedó reflejada en el Ibovespa, principal índice de referencia de las acciones brasileñas. Entre el jueves 22 y el miércoles 4, el indicador acumuló una caída del 18,3%. El episodio más pronunciado ocurrió el lunes 26, tras el balotaje, cuando se desplomó un 13,88% en una sola jornada, la tercera mayor baja diaria desde el año 2000.
La magnitud del derrumbe obligó a B3 a activar su mecanismo de interrupción automática de operaciones, que suspende temporalmente las negociaciones ante movimientos extremos del índice.













