En una respuesta directa a la exitosa ofensiva israelí que eliminó a la cúpula militar de Irán, el régimen terrorista de Teherán lanzó una intensa andanada de misiles balísticos contra la población civil de Israel, alcanzando objetivos en las inmediaciones de Tel Aviv y activando sirenas de ataque aéreo en múltiples ciudades.
Según reportes oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), más de 100 misiles fueron disparados desde territorio iraní hacia el centro y norte de Israel. El sistema de defensa antiaérea "Cúpula de Hierro" (Iron Dome) logró interceptar una gran cantidad de proyectiles, aunque algunos lograron impactar en zonas urbanas y suburbanas de Tel Aviv, generando daños materiales.
Por el momento, se reportan más de una docena de heridos, todos civiles, la mayoría por fragmentos y escombros debido al impacto de los misiles iraníes.









