Tras la exitosa ofensiva militar aérea de ayer a la noche, Israel asestó el golpe más duro a Irán en las últimas décadas, eliminando en menos de una hora a toda la cúpula del poder militar y estratégico del régimen islámico, con excepción del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, quien lamentablemente sigue con vida.
La operación, ejecutada con precisión quirúrgica, apuntó a los principales centros de comando y control del aparato bélico iraní, desde las instalaciones de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) hasta unidades aéreas y terrestres especializadas.
Los líderes terroristas eliminados
La ofensiva dejó sin vida a figuras clave que habían sostenido el régimen durante más de 30 años. Entre los blancos eliminados se encuentra Hossein Salami, comandante del IRGC, una de las figuras más influyentes del poder militar iraní, responsable de operaciones regionales y de inteligencia.











