La falta de presión efectiva por parte del Gobierno de Biden permitió al régimen de Teherán enriquecer uranio a niveles cercanos al grado militar, lo que generó creciente preocupación en Israel y entre varios sectores de inteligencia occidental.
La estrategia de Donald Trump
Sin embargo, desde su asunción como presidente de Estados Unidos, Donald Trump adoptó una postura frontal, con el objetivo explícito de desnuclearizar a Irán.
Fuentes allegadas indican que esta estrategia habría sido fuertemente impulsada por el Secretario de Estado, Marco Rubio. En una reunión clave en la Casa Blanca, el 7 de abril, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu propuso un ataque preventivo y coordinado para desmantelar el aparato nuclear y militar iraní. El Mossad, que llevaba años relevando objetivos críticos, fue pieza central en la planificación.











