En una dramática noche, los legisladores lograron pasar por encima de casi 300 tropas desplegadas fuera del edificio de la Asamblea Nacional y votaron unánimemente para bloquear el decreto, lo que llevó a la reversión de la orden presidencial.
Esta declaración de emergencia militar, aunque duró solo seis horas, desató una gran turbulencia en el país, que aún guarda cicatrices profundas por ley marcial impuesta durante las décadas de dictadura militar antes de lograr la democracia en los años 80.
El sábado, Yoon se disculpó públicamente en su primer comentario desde su fallido intento de imponer la ley marcial, reconociendo que “causó ansiedad e inconvenientes” a los ciudadanos surcoreanos. En un discurso de dos minutos, Yoon explicó que la declaración de emergencia fue producto de su desesperación como el máximo responsable de los asuntos del estado.















