El gobierno chileno puso oficialmente en marcha el denominado Plan de Abandono Voluntario, una iniciativa destinada a los migrantes que se encuentran en situación ilegal y que deseen abandonar el país de manera voluntaria. La medida forma parte de la estrategia migratoria impulsada por el presidente José Antonio Kast para enfrentar la inmigración ilegal y reforzar el control fronterizo.
Según informó el Servicio Nacional de Migraciones, podrán acogerse al programa quienes hayan ingresado a Chile por pasos no habilitados o eludiendo los controles migratorios, así como aquellas personas que ingresaron legalmente con permisos temporales o visas de turista pero permanecieron en el país una vez vencido el plazo autorizado.












